lunes, 21 de julio de 2014

El Circo de la Noche

- ¿Por qué damos cuerda al reloj?
- Porque todo necesita energía. Debemos poner esfuerzo y energía en todo aquello que deseemos cambiar.

Tienes que conocer tus límites para poder superarlos.
Prefiero tener un único diamante, pero perfecto, antes que un saco lleno de piedras con defectos.

Los secretos son poderosos. Ese poder disminuye cuando se comparten, así que lo mejor es guardarlos... bien guardados. Compartir secretos, secretos de verdad, de los importantes, aunque sea sólo con una persona, significa alterarlos. Pero aún peor es escribiros, porque uno nunca sabe cuántos ojo van a verlos grabados en el papel, aunque se tenga mucho cuidad. Así que si uno tiene secretos, lo mejor es que se los guarde: por su propio bien y por el de los secretos.

Es difícil ver la realidad de una situación cuando uno está metido en ella.

El pasado se pega a las personas igual que el azúcar glasé se pega a los dedos. Hay quien puede librarse de él, pero los acontecimientos y hechos que nos conducen hacia el presente siguen así.

Esse quam videri. "Importa más ser que parecer".

El amor es voluble y efímero. Casi nunca es un cimiento sólido en el que apoyarse para tomar decisiones.

Somos de la sustancia que los sueños, y nuestra breve vida culmina en un dormir.

El futuro nunca está grabado en piedra.

sábado, 19 de julio de 2014

Bajo La Misma Estrella



Solo hay una cosa más jodida que tener cáncer a los dieciséis años, y es tener un hijo con cáncer.

Me da miedo el olvido. Lo temo como el ciego al que le da miedo la oscuridad.

Me gusta mirar a las personas guapas, y hace un tiempo decidí no privarme de los sencillos placeres de la vida.

Algunas veces el osteosarcoma se te lleva una extremidad para probarte. Si le gustas, se lleva el resto.

El hogar está donde el corazón.

Es difícil encontrar buenos amigos, e imposible olvidarlos.

En los días más oscuros el Señor te pone en el camino a las mejores personas.

Me pregunté si los corredores de vallas pensaban alguna vez que irían más rápido si quitaran las vallas.

Siempre me han gustado las personas con dos nombres, porque tienes que decidir cómo las llamas.

A veces la gente no es consciente de lo que está prometiendo.

— ¿Te sientes mejor?—le preguntó.
— No —murmuró Isaac jadeando.
— Es lo que pasa con el dolor —dijo Augustus. Volvió la mirada hacia mí y añadió—: Hay que sentirlo.

No se inmortaliza a los seres vivos escribiendo sobre ellos. El lenguaje entierra, pero no resucita.

La lección más importante de todas: por mucho impulso que des, por muy alto que llegues, no puedes dar una vuelta entera.

Lo curiosos de las casas es que casi siembre parece que dentro no está pasando nada, aunque encierran la mayor parte de nuestra vida.

Me diste un para siempre dentro de días numerados.

La contemporaneidad se especializa en batallas en las que nadie pierde nada de valor, excepto seguramente su vida.

— La gente se acostumbra a la belleza.
— Pues yo todavía no me he acostumbrado a ti.

El sol era como un niño pequeño que se niega a irse a la cama.

El mundo no es una fábrica de conceder deseos.

Creo que en este mundo tienes que elegir cómo cuentas las historias tristes...

No todos podemos ser tan increíbles como tú.

Estoy en una montaña rusa que no hace más que subir.

Pensaba que ser adulto significaba saber lo que crees, pero esa no ha sido mi experiencia.

Hay infinitos más grandes que otros infinitos.

Te llegan todos esos amigos justo cuando ya no necesitas amigos.

Así se sume en el día el amanecer; Nada dorado puede permanecer.

El dolor es como una tela: cuanto más fuerte es, más valor tiene.

Los sueños que se hacen realidad nunca sacian la voraz ambición humana, porque siempre pensamos que podríamos volver a hacerlo todo mejor.

Los verdaderos héroes no son los que hacen cosas. Los verdaderos héroes son lo que OBSERVAN las cosas, los que les prestan atención.

Es preciosa. No te cansas de mirarla. No tienes que preocuparte de si es más inteligente que tú, porque sabes que lo es. Es divertida sin pretenderlo siquiera. La quiero.

No puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo, pero sí eliges quién te lo hace.